Rev. Invest. Desarr. Pesq. 20: 45 – 53

Rev. Invest. Desarr. Pesq. 20: 45 – 53

Boschi, E.E. 2010. Comentario: Un libro sobre ictiología. Rev. Invest. Desarr. Pesq., 20: 75-76. – Ver texto completo

La Editorial Universitaria de Mar del Plata acaba de publicar un texto sobre ICTIOLOGÍA, que fue dirigido por María Berta Cousseau, con la colaboración de varios especialistas: Martín D. Ehrlich, Daniel Figueroa, Nidia Fabré y Juan M. Díaz de Astarloa. El mismo esta prolijamente impreso, con tapas duras y una carátula que ofrece una excelente presentación. El grueso volumen de 665 páginas se completa con una extensa bibliografía por cada tema y un índice taxonómico y otro temático. Este es un acontecimiento relevante, en razón de que no existía en español algún libro moderno que trate en forma general los peces y sus comunidades y en particular los pertenecientes a este continente. El trabajo no es sólo la enumeración de las especies, sino que se dan valiosos datos sobre la morfología y biología de los grandes grupos de estos vertebrados.

El primer capítulo trata la clasificación general de estos organismos e incursiona en forma somera sobre los grupos fósiles. Los siguientes capítulos tratan las mixinas o babosas de mar. Este grupo de organismo es sumamente atractivo por su morfología, forma de vida y distribución. Son animales de aguas frías. Y es interesante destacar la presencia de Notomixine tridentiger, exclusivo para el Atlántico Sur. Luego siguen las lampreas (Petromisontes), también organismos curiosos con parte de su vida en los ríos y parte en el mar, desarrollan una serie de estadios, como una verdadera metamorfosis, hasta llegar a adulto. En ríos patagónicos se suele hallar las larvas ammocete refugiadas en los sedimentos.

Otro tema destacado se refiere a los peces cartilaginosos (Condrictios) que comprenden a los Holocéfalos, con un representante actual en el Atlántico Sur como el denominado pez elefante, común en las costas marplatenses y que se lo suele capturar en cantidad con línea en la pesca deportiva y los Elasmobranquios, que abarca a los tiburones, rayas, chuchos, etc. Dentro de los tiburones se destacan el gatuzo (Mustelus schmitti) y el tiburón espinoso (Squalus acanthias) que son frecuentes en las costas de la Provincia de Buenos Aires, y también el pez ángel (Squatina guggenheim), que corresponde a otra especie, además de la conocida S. argentina que aparentemente no es la más común en aguas costeras.

El capítulo sobre los peces óseos comprende gran parte del texto en cuestión, debido al mayor número de especies que incluye el mismo, con una enorme diversidad de formas y estilo de vida. Lo útil del texto en general es la mención de peces sudamericanos, particularmente del Océano Atlántico Sudoeste frente a las costas de la Argentina, con el empleo de una nomenclatura actualizada.

El capítulo sobre huevos y larvas de actinopterigios, tema que no es frecuentemente tratado, fue realizado por un especialista, ofreciendo una información original, producto de muchos años de trabajo, y que continuó la labor pionera de la desaparecida Dra. J. D. de Ciechomski.

En cuanto a la biogeografía, el trabajo trata tanto los peces de aguas continentales como los de aguas marinas. En relación con los primeros, el mayor aporte fue realizado por Ringuelet en varios trabajos a los que Menni le introdujo una adecuada actualización, adoptada por los autores. En lo referente la distribución de los peces de aguas marinas del Atlántico Suroeste, mencionan solo parte de la amplia bibliografía existente, pero las provincias biogeográficas indicadas concuerdan con las tradicionalmente aceptadas.

En relación con la ecología de los peces de aguas continentales, se describe una serie de especies con características particulares, que habitan ambientes en estas latitudes, como por ejemplo, los peces anuales, con un ciclo de vida muy particular, que necesitan un periodo de desecación de los huevos enterrados en el fango del fondo, para que con el agua de las lluvias estacionales, se desarrollen y nazcan las larvas como ocurre en algunos cyprinodontiformes.

El libro finaliza con aportes sobre la ecología de peces marinos, donde se incluyen ecosistemas especiales, como son las marismas, manglares, lagunas costeras y arrecifes de coral, algunos de los cuales no se hallan en las costas de la Argentina. El ecosistema del manglar, típicamente de áreas costeras más cálidas, es destacable por la variedad de especies de invertebrados y peces que lo habitan, donde el flujo de energía está principalmente canalizado a partir del detrito, por la alta diversidad de micro, meio y meso fauna bentónica detritívora. También se mencionan los peces de arrecifes de coral, la comunidad más madura del mar, que no existen obviamente en las costas templadas de Sudamérica.

Finalmente, he de expresar que es un excelente libro sobre ictiología, muy necesario como texto universitario y de consulta para especialistas en otros aspectos de la Ciencias Marinas.